En muchas organizaciones educativas, especialmente en universidades, la inteligencia de negocios sigue siendo un tema poco instalado en la conversación estratégica. Más aún, cuando se lo aborda, suele reducirse a dashboards, gráficos, indicadores y reportes que permiten “ver” lo que está ocurriendo, pero no necesariamente comprenderlo ni transformar la toma de decisiones. Sin embargo, después de observar distintos procesos de gestión académica, aseguramiento de la calidad, investigación, vinculación con el medio y seguimiento estudiantil, cada vez me convenzo más de que el problema no está en la falta de datos, sino en la forma en que las Instituciones de Educación Superior (IES) siguen tomando decisiones. Seguir leyendo






